Integración Total del Impuesto Corporativo e Impuestos Finales

Legislación tributaria vigente

La legislación tributaria vigente contempla dos regímenes de tributación alternativos:

Régimen A: es un régimen de atribución que grava con una tasa de 25% las rentas obtenidas por las empresas en cada ejercicio tributario, las que son inmediatamente atribuidas a los socios o accionistas para su gravámen con impuesto global complementario o impuesto adicional (“impuestos finales”).  Sólo pueden acceder al Régimen A las empresas cuyos socios son personas naturales o inversionistas extranjeros.

Los socios o accionistas pueden rebajar como crédito de sus impuestos finales el 100% del impuesto pagado por la empresa.   Por lo tanto, la tasa total de impuesto a la renta empresarial, considerando tanto el impuesto de la empresa como de los socios, es de un 35% como máximo.

La distribución efectiva de utilidades o dividendos a los socios de utilidades previamente atribuidas (y por lo tanto ya gravadas con impuestos finales), esta exenta de tributación.

Régimen B: un régimen de integración parcial que grava con una tasa del 27% las rentas obtenidas por las empresas.  A diferencia del Régimen A, el impuesto final de los socios o accionistas se difiere hasta la distribución efectiva de utilidades o dividendos.  Cualquier empresa puede acceder al Régimen B.

El crédito que se puede utilizar contra el Impuesto de Primera Categoría está limitado al 65% del impuesto pagado por la empresa.  Excepcionalmente, los socios o accionistas de empresas sujetas al Régimen B, residentes en países que hayan celebrado un tratado de doble tributación con Chile, pueden utilizar el 100% del impuesto pagado por la empresa como crédito contra su impuesto adicional.

Para determinar el crédito disponible, la empresa debe mantener un registro histórico de los impuestos pagados y créditos pendientes de asignación.  Luego, cada distribución de utilidades o dividendos obtiene un crédito igual al 27%, hasta agotar el total de créditos disponibles en el registro.

Para controlar la tributación y otorgamiento de créditos contra los impuestos finales, la ley establece distintos órdenes de imputación de las distribuciones, según se trate del Régimen A, Régimen B, utilidades o disminuciones de capital.  Los cuadros siguientes muestran estos órdenes de imputación:

◼︎ Afecto a tributación final (IGC o IA) con crédito
◼︎ Exento de tributación final (IGC o IA)

Propuesta de la Reforma

El Proyecto propone un régimen único de tributación para las empresas que no califiquen como PYME.  Este régimen supone un impuesto corporativo (ie, impuesto de primera categoría) con tasa del 27%.  Los socios o accionistas, por su parte, tributarán con impuestos finales exclusivamente en base a retiros o dividendos efectivos, con un crédito completo del 100% del impuesto de primera categoría pagado por la empresa.

El crédito asignado a cada distribución corresponde al promedio de los impuestos o créditos que tenga registrada la empresa, con tope de 27% sobre el monto distribuido, incrementado por el mismo crédito. El promedio se calcula como el factor:

Saldo Acumulado de Créditos

Utilidades Retenidas + DDAN – Impuesto 1ª Categoría del Ejercicio

Por lo tanto, comparado con el régimen actual, el crédito no se limitará al 65% del impuesto de primera categoría y normalmente será mayor que el crédito de 17,5% que se genera bajo la norma vigente  (65% * 27% = 17,5%).  Sin embargo, esto no significa que el crédito sea de 27%.  El crédito será un promedio, que para la mayoría de los contribuyentes será inferior al 27%.

En efecto, el saldo acumulado de créditos se compone de tasas históricas que van desde el 10% al 25.5%.  Además, el denominador del crédito promedio abarca todas las utilidades que forman parte del capital propio tributario (salvo REX), incluyendo dividendos percibidos desde otras sociedades.  Estos dividendos podrían tener crédito 0% si se pagaron con cargo a utilidades financieras.  El denominador del crédito promedio también incluye la diferencia entre depreciación acelerada y normal, lo que en la práctica equivale a considerar dicha diferencia como una utilidad que pagó tasa 0%.  Probablemente, muchos contribuyentes se sorprendan de que el “beneficio” de la integración es mucho menor al esperado, o inexistente.

Para controlar la tributación y otorgamiento de créditos contra los impuestos finales, la propuesta establece distintos órdenes de imputación de las distribuciones, según se trate de utilidades o disminuciones de capital.  Los cuadros siguientes muestran estos órdenes de imputación:

 

◼︎ Afecto a tributación final (IGC o IA) con crédito
◼︎ Exento de tributación final (IGC o IA)

Cabe mencionar que con la propuesta quedan liberadas de llevar los registros RAI, DDAN y REX, las empresas que no mantengan rentas o cantidades que deban ser controladas en el registro REX. Conforme a lo anterior, los retiros, remesas o distribuciones quedarán gravados con los impuestos finales con derecho al crédito acumulado en el SAC.

◼︎ Afecto a tributación final (IGC o IA) con crédito
◼︎ Exento de tributación final (IGC o IA)